La eficacia de una buena estrategia empresarial
se basa en su correcta implementación derivada, entre otros factores,
de la coherencia y nivel de implicación de su equipo directivo
con los objetivos marcados en ella.
Es conocida la aparición de conflictos
en las interfaces departamentales: producción no se adecua a los planes
de marketing, y viceversa, y ambos no comprenden al departamento financiero
el cual, a su vez, se queja del elevado nivel de gasto en los departamentos
de marketing y de producción. Todo ello conduce a que cada departamento
siga sus propias políticas y el resultado es la pérdida de energía
en conflictos internos que conducen a una pérdida de competitividad.
La simulación competitiva, en base al
Simulador RB-Negocios que les presentamos, ayuda a la consolidación
e integración de los equipos directivos, desde una doble vertiente:
Por una parte, proporciona una formación específica en el ámbito
de la implementación de estrategias y, por otra parte, permite que
los participantes asuman el rol de responsable de un departamento distinto
del suyo propio en la empresa con lo cual sus decisiones en la simulación
le llevan a asumir y, en consecuencia, entender la actuación del responsable
de dicho departamento en su propia empresa, lo cual se traduce en una mayor
facilidad para el trabajo en equipo y de integración con el
resto del equipo directivo para la consecución de los objetivos derivados
de la estrategia empresarial adoptada.